Confort Térmico en Edificios: el reto del verano para el facility manager y los gestores energéticos. Trucos para configurar el sistema de climatización ahorrando energía

Confort Térmico en Edificios: estrategias para el verano

Hay 6 variables que definen el confort térmico en edificios (y para sus ocupantes, claro)

  • temperatura del aire
  • temperatura en superficie
  • humedad
  • la ropa y aislamientos térmicos
  • nivel de actividad (calor metabólico)
  • velocidad del aire

Entonces, ¿por qué es tan difícil auditar el confort térmico del edificio? Los facility managers y los gestores energéticos reviven, cada año y por estas fechas, una pesadilla: la gestión del aire acondicionado. Y, en invierno, a la inversa, la gestión de las calderas de calefacción se refina al máximo.

¿Por qué? Porque estos factores no muestran la foto completa del confort térmico en oficinas, edificios comerciales, escuelas o universidades. Depende de otros factores, como los gustos de los ocupantes. Por ejemplo, los trabajadores de Dinamarca son más susceptibles con los niveles de calor y humedad que los trabajadores de Portugal.

Así, definir la temperatura de confort se convierte en uno de los mayores retos del gestor energético o el facility manager. Y dos veces al año. Pero es prepararse y optimizar el proceso. Y te lo demostramos con este post escrito por Brenna Buckwalter de BuildPulse para nuestro blog.


Cómo Ser un Mejor Gestor Energético o Facility Manager Guía Grauita

Temperatura Controlada por los Ocupantes

Dar a los ocupantes el poder sobre el termostato es una espada de doble filo. Las quejas de los ocupantes de los edificios suelen indicar que quieren reducir los termostatos. Pero cuando les damos poder para hacerlo, la factura energética sube.

En general, los que trabajamos en un edificio no nos preocupamos por las facturas de la luz. Es “el problema de otro” (nuestro compañero de finanzas o el de mantenimiento). Incluso dejamos las luces y los ordenadores encendidos sin darnos cuenta. Y también aires acondicionados y calefacción.

Esto impacta en la factura energética. ¿Cómo lo puedes combatir? Utiliza termostatos individuales (por salas, plantas, oficinas…) y siempre con un sensor de ocupación. Una pieza de medición ideal para evitar una climatización excesiva si no hay nadie dentro.

En una oficina o una clase, recomendaría seguir las guías de trabajo de ASHRAE. Estas normas de climatización indican que la temperatura de confort ideal es de 20,5ºC en calefacción y 23ºC en aire acondicionado. Si hay quejas, pero no demasiadas, una simple charla con los afectados puede resolver el problema.

No hay que olvidar que el confort térmico es subjetivo, y depende de cada persona. Nunca podremos contentar a todos. Sin embargo, si hay un alto número de quejas, Peter Turek, agente de DLR Group, sugiere enviar una encuesta a los empleados preguntando diferentes datos. Por ejemplo, si reciben suficiente ventilación o si sienten el espacio cargado o húmedo.

Utilizar Datos para Gestionar la Energía y el Confort Térmico

Además de bajar las temperaturas, los facility managers pueden bajar el coste de la energía. Instalar sensores de ocupación, mejorar el aislamiento para evitar pérdidas o utilizar datos para dotar de inteligencia al sistema de control del edificio son medidas básicas. Pero verás que en muchos casos no se utilizan.

La Ventaja de un Sistema de Automatización de Edificios

Recoge los datos de temperatura y humedad (si tienes un sistema de automatización, probablemente ya los tienes). La primera premisa es que no puedes gestionar lo que no puedes medir.

Calcular la banda media de temperaturas en zonas frías y zonas cálidas del edificio

Lo ideal es crear un ranking de zonas en función del tiempo dentro y fuera de la media de modulación de consignas. Así, podemos saber si son zonas “cálidas” o “frías” de nuestro edificio. En invierno si las zonas están siempre dentro del rango cálido, hay que verificar que la válvula de calor que funciona en ellas no tiene pérdidas. Si un espacio está todo el tiempo dentro de la zona fría, tanto en invierno como en verano, hay que comprobar que no estemos ventilándolo en exceso. Otra táctica para el éxito: comprobar que la temperatura del aire que entra al espacio no está más de 30 grados por debajo de la temperatura ambiente en la sala. Según las normas para sistemas de ventilación de alto rendimiento de ASHRAE, es una de las mejores prácticas a implementar.

Además, en verano, si los espacios presentan siempre temperaturas altas inusuales, verificaremos si se pueden sombrear de manera natural y cómo añadir ventilación natural a esas zonas. Si los espacios están muy fríos, normalmente descubriremos que se está utilizando demasiado el aire acondicionado en ellos.

Comparar la temperatura ambiente de la sala y la temperatura ambiente exterior

Si la temperatura de la sala es la misma que la exterior hay que hacer algunas comprobaciones. Por ejemplo, si hay suficiente flujo de ventilación. Si no es suficiente, el espacio puede sobrecalentarse rápidamente y si hay demasiado, crear un ambiente demasiado frío.  Esta situación hace que a veces se haga trabajar al sistema de clima calentando y enfriando al mismo tiempo o de forma continuada, lo que es un gasto enorme de energía.

Atento a los cambios bruscos de temperatura

Alargar el ciclo de vida de la maquinaria no es bueno para su productividad y acaba impactando en el confort térmico del edificio. Si trabajas con un sistema de ventilación los signos pueden ser sobreventilación de calor o frío. La sobreventilación también puede deberse a una bajada de la temperatura configurada por el sistema que controle el clima.

Si tu edificio utiliza un sistema de bombas de calor y la temperatura cambia de forma muy brusca en cualquier dirección, hay que aumentar el tiempo en funcionamiento de las bombas de forma individual. Es mucho mejor que hacer funcionar el ventilador o el compresor cada 5 o 15 minutos. En cualquier caso, cambiar esta forma de actuar de las bombas de calor aumentará su ciclo de vida y mejorará el confort de los ocupantes. Porque no les dará un chorro de aire frío o caliente 4 o 5 veces por hora.

Comprueba los sensores

Si un sensor de temperatura no cambia más de uno o dos grados durante un día, es posible que tenga influencias exteriores con las que no contabas al instalarlo. Por ejemplo que hayan puesto una estantería frente al sensor. Si no cambia en absoluto, el sensor se ha roto o lo han desconectado. Intenta ver qué ha pasado: arréglalo o sustitúyelo cuanto antes.

Abrir la Comunicación Entre Departamentos

Incluso los edificios más eficientes tienen desafíos. Turek comenta que “muchas veces el buen diseño del edificio queda arruinado por el día a día de trabajo. Y no nos gusta oír y tener que lidiar con las quejas de los trabajadores”. Idealmente, durante el período de puesta en marcha de la actividad, el arquitecto o el ingeniero de procesos, debería explicar al personal el funcionamiento del sistema. Involucrar a otros departamentos aumenta la cooperación y evita que los empleados continuamente manipulen el sistema de clima.

Si no se puede realizar esa pequeña “formación” otra forma posible de resolver el problema es involucrar a la dirección de la empresa. Así, el gestor energético o el facility manager pueden explicar las consecuencias de las malas prácticas y cómo impacta el confort térmico del edificio en su productividad. Involucrar a la alta dirección de la empresa es, por ejemplo, un requisito para conseguir el certificado ISO 50001. ¿Lo sabías?

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Es importante adaptarte a su idioma. En este artículo puedes leer cómo presentar proyectos de eficiencia energética a perfiles financieros, por ejemplo.

Invierte en los que Ocupan el Edificio

El 90% de nuestras vidas transcurre en interiores, en especial en invierno, cuando sube la factura para casi toda Europa. Es importante que los que están dentro de un edificio disfruten de confort, sin que nos preocupe el coste.

En realidad, no preocuparse por fijar una temperatura de confort ideal para los ocupantes de tu edificio te puede costar más caro que una factura eléctrica. La Universidad de Helsinki y el Lawrence Berkeley National Laboratory realizaron un estudio sobre el tema. El resultado:

Una oficina puede ahorrar unos 300€ al año por empleado manteniendo las temperaturas interiores dentro del rango óptimo

Otro estudio, gestionado por PLOS One, descubrió que en colegios hay diferencias entre salas o clases de hasta 13 puntos… Para más información sobre confort térmico te recomendamos los siguientes links: ASHRAE, Rocky Mountain Institute, PLOS One, y la Lawrence Berkeley National Laboratory.

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Este es un artículo original para el blog de BuildPulse escrito por Brenna Buckwalter. Se ha republicado en el blog de DEXMA adaptándolo al estilo de la empresa. La traducción al castellano es de DEXMA.